El primer aliento es que nosotros tenemos que mirar que hemos transformado la educación y creo que eso es importante que los maestros lo reconozcamos. Que atendimos una situación en una emergencia, que todavía la vamos a estar viviendo.”    Prof. Nereida Jelitza Rodríguez Rivera.

Los maestros de Puerto Rico han aprendido muchísimo en medio de una gran variedad de emergencias. Muchos experimentaron que la tecnología puede ser útil en el proceso de enseñanza-aprendizaje. No obstante, se requiere equilibrar la cantidad de horas en exposición. Ahora, nos encaminamos a una educación semipresencial que requiere mayor flexibilidad y balance.

Por su parte, los estudiantes hoy cuentan con un vocabulario relacionado a la era virtual que hace un año no tenían. La reapertura de algunas escuelas en este mes conlleva otro proceso de transición para miles de niños y sus maestros.  Al volver a los salones, muchas cosas serán diferentes a marzo del 2020.

Aun cuando el aprendizaje remoto presentó desafíos en la educación, regresar a los salones de clases, mientras se mantienen las medidas de seguridad necesarias para prevenir el contagio del COVID, trae consigo otros retos para los educadores. Por ello para este boletín de marzo hemos dialogado con Nereida Jelitza Rodríguez Rivera, Catedrática Asociada de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Bayamón. Nereida cuenta con una experiencia extraordinaria como maestra de grados preescolares y primarios y como profesora en el área de preparación de maestros. El propósito de este junte es poder compartir con ustedes sugerencias de la Prof. Rodríguez para continuar trabajando la lecto-escritura en esta etapa de educación semipresencial.


Sugerencias para la educación semipresencial:

  • Realizar actividades breves, para trabajar el aspecto socio-emocional. Atender las necesidades sociales y emocionales de los estudiantes es una prioridad al regresar a las escuelas. Sin embargo, el Covid-19 limita las interacciones físicas de los estudiantes. Los maestros pueden preestablecer, con marcas coloridas, espacios determinados que señalen el debido distanciamiento para actividades grupales. Ahí podrían realizar ejercicios de relajación y estiramiento, escuchar música instrumental, entre otras actividades que les permitan expresarse y moverse desde sus espacios sin contacto físico. A continuación, compartimos dos recursos con actividades que pueden hacer con sus alumnos.
    • ¿Cómo te sientes hoy?: con esta plantilla los estudiantes pueden expresar cómo se sienten en el día. Lamínala o guárdala en una mica para que sea reutilizable. Recuerda usar marcadores que no sean permanentes.
    • Cuéntame de tu cuarentena: esta tirilla cómica/plantilla es una manera de escuchar las diversas experiencias que los estudiantes han tenido en sus hogares mientras continúan practicando sus destrezas de escritura.
  • Validar el periodo de educación a distancia. Los niños han adquirido un vocabulario técnico durante la educación a distancia. Planificar para integrar las palabras que han aprendido a usar durante la era digital permite validar sus conocimientos.  Los estudiantes han aprendido a conectarse en la computadora, entrar a Teams o ZOOM, quitar o poner el “mute”, entre otras destrezas. La Prof. Rodríguez recomienda crear una pared de palabras relacionadas a la educación a distancia para que los estudiantes las lean e ilustren continuamente. Además, destaca la importancia de continuar utilizando las herramientas digitales para enriquecer la enseñanza. También, maximizar el uso del programado de PowerPoint para hacer resúmenes de secuencias de un cuento ya leído; grabar el audio de los niños, con distancia, para evaluar sus necesidades lectoras y coordinar videoconferencias para conectar a los estudiantes con el bibliotecario escolar u otros servicios que permitan enriquecer su proceso lector.

  • Motivar a continuar leyendo. En la distancia los estudiantes han estado acostumbrados al manejo de plataformas y aplicaciones tecnológicas, por lo que sería ideal que tengan experiencias físicas y concretas con objetos como lo son los libros. Los límites en recursos y la alta exposición digital que han tenido los niños, luego de casi un año, hacen necesario volver a exponerlos al formato físico. Al regresar a la modalidad presencial, los maestros deben priorizar la lectura de textos del interés de la niñez. Invitar a los estudiantes a registrar/anotar las lecturas (vídeos, PDFs y textos) que han leído podría animarlos a pensar en cuántos más podrán leer. Desarrollar iniciativas para que en familia lean libros y se presenten a través de videos o fotografías en las aulas presenciales.
  • Hacer divertido y significativo el proceso educativo. Llevamos en distanciamiento un buen tiempo por lo que necesitamos pensar en actividades divertidas para atender las necesidades de los estudiantes y, a su vez, trabajar el contenido de manera significativa. Contemplen incorporar actividades especiales como, por ejemplo, un “picnic de lectura”. En esta actividad pueden añadir utilería (títeres, marionetas) para darle chispa al texto. También podrían escribir fragmentos de la historia en carteles o franjas para que los estudiantes puedan leer en voz alta con el debido distanciamiento. Para extender la actividad, inviten a visualizar la historia leída desde sus propios espacios. Luego podrían dibujar sus visualizaciones y compartirlas en voz alta.


No hay duda de que la comunidad escolar ha enfrentado múltiples desafíos y ha obtenido nuevos conocimientos, inimaginables hace un año. Como dice la profesora Nereida, “Necesitamos tener grandes personas que sean grandes lectores.” Continuemos promoviendo el amor por la lectura para que nuestros niños y niñas se expresen y aprendan del mundo y de sí mismos.

 

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