¿Alguna vez te ha pasado que hablas sobre vocabulario, pero no te queda claro cómo seleccionarlo y de qué manera es más efectivo enseñarlo? Existen un sinnúmero de acercamientos para trabajar el vocabulario. Muchas veces nos preguntamos cuál es el más efectivo o en qué palabras o grupo de palabras nos debemos enfocar. Si anhelas trabajar con vocabulario de una manera significativa para que trascienda la memorización y que permita que el estudiante utilice la palabra en su día a día, este boletín es para ti. En esta edición te explicamos un poco más sobre prácticas efectivas de vocabulario, cómo seleccionarlo y por qué es importante enseñarlo de una manera explícita y amigable en nuestros salones de clases.

Vocabulario es…

Enseñar vocabulario es una de las Prácticas esenciales (conoce más sobre las Prácticas Esenciales en la tercera sección del mapa de ruta ¡Todos a Leer! disponible en el enlace provisto) que debemos trabajar, ya que busca que el estudiante desarrolle un banco de palabras que le permitan comprender los textos que lee de manera independiente como aquellos que el educador le lee en voz alta. Es importante enseñar palabras de vocabulario de manera directa e intencional, y planificar actividades útiles que faciliten poner en práctica lo aprendido al utilizar concretamente las palabras nuevas que van adquiriendo. Puedes introducir vocabulario utilizando literatura infantil auténtica, textos informativos, pasajes cortos, entre otros. Cada uno de estos medios contienen palabras que puedes enseñar con apoyo visual o escrito que permiten a tus estudiantes entenderlas.

Niveles de palabras

Conocer que existen tres distintos niveles de palabras, te permite seleccionar aquellas que sean útiles para tus alumnos y discernir si requieren o no de una instrucción directa. Existen tres niveles de palabras:

          

Las palabras nivel 1 son palabras simples que el estudiante ya conoce. Por otro lado, las palabras nivel 3 son aquellas que suelen conectar con contenidos específicos de alguna materia y requieren atención instruccional directa. Su característica principal es que son palabras que usamos muy pocas veces.

Ahora, las palabras nivel 2 son aquellas que los estudiantes van a encontrar con frecuencia en libros, hojas de trabajo y conversaciones. Por eso, es necesario que las enseñes de manera explícita. Esto quiere decir que, cuando trabajes con este tipo de palabras debes proveerles a los estudiantes una definición simple y amigable del concepto (puedes explicarlas con sinónimos y vocabulario cotidiano). Este nivel de palabra es sumamente útil para ampliar vocabulario y aporta grandemente a la comprensión de un texto.

¿Cómo enseño las palabras de vocabulario?

Paso 1: Planificar

Selecciona palabras de vocabulario nivel 2 que quieres trabajar en la lectura. No existe un número mágico sobre la cantidad de palabras a presentar, pero sugerimos que para estudiantes de K-3 sean tres a la vez. Sin embargo, eso va a depender de las necesidades de los estudiantes y de cuán robusto y amplio sea su banco de palabras. Anota tus definiciones en un post-it y colócalas en la página del texto en la que aparece la palabra para que no se te olvide su ubicación y definición 😉.

Paso 2: Presentar

Lee en voz alta el texto seleccionado. Cuando te topes con las palabras seleccionadas, preséntalas según aparecen en la lectura. Tan pronto las leas, di en voz alta la definición que elaboraste. Al terminar la lectura escribe las palabras de vocabulario en una franja de papel y colócalas en un espacio visible y accesible en el salón para que tus estudiantes tengan presente el vocabulario.

Paso 3: Utilizar

Provee distintas oportunidades para que los estudiantes puedan usar las palabras presentadas en diferentes escenarios/oportunidades/oraciones. Esto permite que puedan distinguir dónde y cuándo pueden emplear la palabra más allá del entendimiento superficial del concepto. A continuación, algunos ejemplos:

    1. Tesoro palabras – los estudiantes describen situaciones y objetos que les permiten utilizar las palabras bajo estudio. Por ejemplo, la maestra dice: “Vamos a utilizar la palabra afilada. Busca a tu alrededor una cosa que es afilada y explícame por qué”.
    2. Convénceme – el maestro comparte un ejemplo de una situación que integre la palabra bajo estudio. El estudiante debe proveer una explicación que convenza al grupo sobre su ejemplo.  Por ejemplo, la Maestra dice: “Estarías entusiasmado al conocer a un nuevo miembro del equipo o a un extraterrestre. Convénceme.”
    3. Conecta palabras – el maestro dice en voz alta la palabra bajo estudio y los estudiantes deben compartir otra(s) palabra(s) que sea(n) sinónimo y se pueda relacionar a la nueva palabra. Por ejemplo, la maestra dice: “molido”.  Los estudiantes podrían responder con “triturado, machacado, aplastado, cansado, etc.”

Cada una de estas actividades te permite reforzar las palabras de vocabulario. Ten presente que hay muchas palabras que los estudiantes no conocen y que la planificación es clave al momento de establecer qué palabras son vitales enseñar. Recuerda que lo que queremos es proveer oportunidades para conocer y utilizar palabras en entornos conocidos y valiosos para nuestros estudiantes.

 

¡Continuemos enredados con la lectura y descubramos e integremos más y más palabras!

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Para conocer más sobre las Prácticas esenciales para la enseñanza de la lectoescritura en Puerto Rico, descarga el mapa de ruta ¡Todos a Leer! y busca la tercera sección del documento.

 

Referencias

Amigos del Aprendizaje. (s.f.). Fundamentación para una instrucción de calidad en lenguaje oral.

Beck, I.L., Mckeown, M. G. & Kucan, L. (2013). Bringing Words to Life. Robust Vocabulary Instruction. New York: Guilford Press.

Strasser Salinas, K. & Vergara Delgadillo, D. (s.f.). Leer para hablar: Estrategias de desarrollo del lenguaje oral basadas en libros para niños en el aula parvularia.